Petróleo: El Talón de Aquiles de México

Unos pronósticos estiman que las reservas de petróleo mexicano serán agotadas en el 2030, en 15 años. El dilema con esto es que actualmente el gobierno depende del petróleo para el 35% del presupuesto. Entonces, si asumimos que las reservas se agotaran gradualmente, podemos también asumir la inversa–el gobierno tendrá que buscar otros recursos de financiamiento para mantener su presupuesto y para proveer energía al país.

La reforma energética teóricamente brindará un buen crecimiento al país así como un alza en productividad energética. Sin embargo, no puedo dejar de ver la reforma energética como algo momentario, incompleto, ya que verdaderamente una reforma energética enfocada solo en el petróleo servirá hasta que dure el petróleo. Si no se planea a futuro los avances de la reforma energética darán un paro cuando se aproxime el fin del petróleo mexicano.

Este paro causaría varias dificultades. Primero: el gobierno tendrá que encontrar maneras de financiar un tercio de su presupuesto. Segundo: la gasolina subirá de precio fuertemente, afectando a las industrias mexicanas (cemento, construcción, etc.). Al sumar estos problemas, resulta un problema más grave para el gobierno: menos crecimiento (por lo cual menos impuestos recolectados) y un hoyo grave en el presupuesto.

Este problema sí se puede evitar si se vela por los intereses futuros del país. El gobierno debe de mejorar su recaudación de impuestos ya que el 54% de mexicanos no paga impuestos. Al hacer que mitad de esos mexicanos paguen impuestos, el gobierno recaudaría aproximadamente 243 mil millones de pesos. Esto equivale al 20% de los ingresos provenientes del petróleo. Algo es mejor que nada.

Otra acción que se debe tomar es un mayor financiamiento de proyectos de energía renovable para tener sustitutos después de la era petrolera. Por su geografía, México cuenta con muchos recursos naturales para crear una industria fuerte de energía renovable (eólica, solar, hidráulica). Invertir en la energía renovable es una oportunidad para fomentar la investigación y la tecnología mexicana. Para volvernos más competitivos a nivel mundial necesitamos ser capaces de exportar avances tecnológicos y apoyar a esa industria.

Por el momento, el petróleo puede ser el talón de Aquiles de México pero podemos transformar esto en una oportunidad. Una oportunidad que tiene la capacidad de volver a México un centro tecnológico, enfocado en la energía renovable. Una oportunidad de incrementar los ingresos del gobierno y los mexicanos. Sin embargo, esto solo ocurrirá si se vela por los intereses futuros del país y no los propios.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *